Había que empezar por Morante
No podía ser de otra manera. La temporada de 2025 comenzó, se vertebró y acabó con un protagonista principal. Su nombre ya está en letras de oro en la Historia de la Tauromaquia y puebla de manera muy especial la memoria del aficionado reciente, desde el jovencísimo recién llegado hasta el de solera que lleva en su cabeza setenta años de tauromaquia. Morante de la Puebla es , a la sazón, el cogollo mismo del toreo actual . No sabría yo decir que a la altura del José Tomás de hace una década, pero ahí andará la comparación. Los intensos momentos vividos el pasado 12 de octubre, cuando el diestro sevillano se dirigió hacia el centro del ruedo venteño tras desorejar en una faena tan épica como mágica al cuarto astado para proceder a arrancarse el añadido y, de esta manera tan simbólicamente taurina, dar por finalizada su brillante carrera, dieron paso al lógico torrente de halagos y elevación a los altares de quien ha sostenido la llama viva del toreo en las últimas temporadas. Poco hay q...
